‘Joker’ coquetea con el cine de autor

Cuando el pasado mes de septiembre durante el Festival Internacional de Cine de Venecia se estrenó Joker (‘Guasón’ en Hispanoamérica), la expectativa se disparó por los cielos. La noticia de que la cinta mereció ocho minutos de aplausos fue una sorpresa y poco después se anunciaba como ganadora del máximo galardón del festival, el León de Oro, lo cual terminó de ponerla en el foco de atención. Anunciado a Martin Scorsese de productor (retirado del proyecto en 2018) y con Joaquin Phoenix tomando el papel protagonista, estaba claro que no sería una película de cómics al uso. Lo único que generaba dudas era el director Todd Phillips, cineasta que no es reconocido especialmente por ser un gran narrador, y cuya filmografía está definida por la comedia más desvergonzada donde lo más destacable es “¿Qué pasó ayer?” (The Hangover, 2009). Afortunadamente, y a pesar de ciertas irregularidades que llega a cargar la película, Phillips tiene bien claro qué quiere contarnos y filma no solo la que es su mejor cinta, sino una película con discurso, que arriesga, incomoda y genera debate en tiempos en los que la industria hollywoodense parece estar estancada.

Joker cuenta la historia de Arthur Fleck, un hombre con problemas psiquiátricos que debe lidiar con un montón de cosas: un trabajo mediocre, cuidar a una madre enferma, un intento de iniciar una carrera de comediante que no promete mucho y una peculiar enfermedad que no ayuda en nada cuando se trata de socializar con los demás. Tiene que sobrellevar todo esto en medio de una ciudad que está al borde del caos, cuya sociedad está en un momento de crisis y donde personas como Arthur son completamente ignoradas, maltratadas y menospreciadas.

Contar una historia así es uno de los retos más difíciles en ese tipo de adaptaciones tomando en cuenta el tono realista que querían implementar. No un tono como el que hizo Christopher Nolan con su Caballero de la Noche, cuyo realismo fue más una cuestión de retórica que de forma. No, aquí la aproximación sería traer a un personaje que hemos visto en películas como “Batman” de Tim Burton, a algo más cercano a lo que se ve en “Una Historia Violenta” de David Cronenberg, por poner dos ejemplos de películas que adaptan obras del noveno arte.

Y afortunadamente lo logran gracias al trabajo en conjunto donde cada departamento brilla por su cuenta. El director se nota cuidadoso en cada uno de los apartados para poder narrar la historia en sintonía, empezando con la cinematografía de Lawrence Sher, que logra plasmar con gran acierto el mundo decadente de una Ciudad Gótica atemporal en yuxtaposición con el intimismo que supone ser un relato contado enteramente desde el punto de vista del protagonista. De la mano le acompaña una banda sonora que (por fin) se aleja diametralmente de lo que estábamos acostumbrados en este tipo de películas. Aquí no hay piezas estridentes o épicas, aquí lo que encontramos es música más contenida, que refleja tanto la lucha interna del protagonista, como al mundo en el que vive, esto en combinación de canciones icónicas que van desde el jazz y el soul, hasta el rock y blues, logrando una simbiosis muy buena. Especial mención al motivo musical que acompaña a Arhur en todo momento. Firmada por Hildur Guðnadóttir, quien ha trabajado en películas como La Llegada, Sicario y El Renacido, y compuesto la banda sonora de la aplaudida serie Chernobyl, este apartado es uno de los que más resalta.

Lamentablemente tiene algunos traspiés, porque Joker no es una película perfecta. Todd Phillips no tiene todos los recursos necesarios a nivel narrativo para dar ese pequeño salto y entregar la película definitiva de un personaje como Joker. En ocasiones llega a pecar de ser demasiado explicativo, haciendo uso de la exposición e incluso en algunos momentos puede ser superficial. Da la sensación que no se arriesga a profundizar aún más en momentos clave de la trama y del protagonista. Trato de no entrar en comparaciones con otras cintas pero aquí es inevitable llegar a hacerlo ya que tiene todos los elementos que daban lo necesario para contar un relato aún más crudo y realista de lo que ya es, pero sobre todo por las claras influencias del cine de Martin Scorsese, especialmente en Taxi Driver (1976). No las muestra de una forma en que se pueda considerar plagio poniendo en duda su propio discurso, pero sí llegan a ser muy obvias las referencias, y por lo mismo se deja ver que el nivel de crudeza con el que Scorsese retrata la vida y psique de Travis Bickle es más arriesgado y mejor logrado que lo hecho por Todd Phillips.

Por otro lado, y aunque está justificado por el propio tratamiento de la historia, los personajes secundarios llegan a sentirse unidimensionales. Esto se debe a que se dedica muy poco o nada de tiempo a darles más peso dramático y su función termina por completo supeditada al protagonista. Algo más de profundidad en alguno de ellos ayudaría a elevar el nivel de la película. A pesar de estos detalles narrativos, la película no se arruina de alguna forma, en todo momento brilla y se sostiene por sí misma, aunque sí que ponen en balanza la percepción de un filme que ha llegado lleno de polémica, y que a últimas ha polarizado a la crítica y se ha llevado toda la atención del público.

Es curioso cómo se le ha acusado a la película de ser tóxica, incitando a la violencia y enaltecer figuras psicópatas, pero nada más lejos de la realidad. De hecho, pareciera ser lo contrario ya que nos invita a ver cosas que regularmente decidimos ignorar. Si bien es cierto que su narrativa nos lleva a empatizar y entender a Joker, en ningún momento muestra una romantización de sus actos, y mucho menos los justifica.

Como sea, el trabajo del director tiene muchos más logros que fallas. No se puede pensar en el filme sin él. Porque Joker antes de ser una película de cómics o una de Warner, es una película de Todd Phillips. Aquí se muestra maduro y completamente entregado al proyecto pues siempre se involucró profundamente a nivel creativo. No solo dirige sino también firma el guion de la mano de Scott Silver, y es gracias a esto que el filme se sale del confort de ser solo entretenimiento y nos da una propuesta inteligente, que sabe aprovechar como pocos el mundo en el que se basa. En todo momento queda presente en que es una historia dentro del universo de Batman, así que las referencias no faltan. La diferencia aquí es que no la usa como gancho comercial sino para crear una historia verosímil entre lo que quiere contar y en lo que se basa, para expandir las posibilidades de la historia y su mundo, pero sobre todo (y para mí uno de mejores puntos) para crear una fuerte relación entre los actos del protagonista y sus víctimas, especialmente con una.

Pero el punto que creo la eleva sobre el resto de producciones de este tipo, es que se atreve a meter cuestiones sociopolíticas y de clase, jugando con la ambigüedad y grises de ciertos personajes que se creían moralmente intachables. Lleva el camino a la locura de forma que podamos entender las motivaciones del protagonista sin por ello justificar sus acciones y sin buscar juicios morales. Su enfoque es retratar la realidad de la civilización más decadente que podemos vivir para enriquecer su “estudio de personaje”. Usando el realismo, busca borrar la línea entre nuestro mundo y el ficticio de las historias de cómic, para poder desarrollar lo que significa Joker, un villano que siempre ha representado la peor cara del ser humano. Incluso se atreve a jugar con la percepción de la realidad, así que la narrativa va en conjunción perfecta con la historia de Arthur Fleck.

Y aquí es donde entra lo que definitivamente es lo mejor de la película: Joaquin Phoenix. Todos hablan del trabajo extraordinario que hace el actor, y es completamente cierto. Su transformación física, su trabajo vocal y su expresión corporal no son cosas que resalten por separado, sino completan a un personaje increíblemente fascinante. Y no es descabellado empatizar con él pues gran parte de la película no está interpretando al reconocido villano, sino a la persona que era antes de perder la cordura. Un ser humano con una vida llena de desgracias que por situaciones fuera de su alcance, y a pesar de tratar de mantenerse cuerdo y sano, termina siendo alguien en extremo inestable. Phoenix se entrega por completo y hace suya la película, teniendo muchísimos momentos donde tiene la oportunidad de lucir, especialmente en los que muestra por completo su inestabilidad. Es difícil decir cuál es su mejor escena porque en todas está increíble. Su gran trabajo actoral a la par de la buena puesta en escena del director y el fotógrafo, nos deja momentos que se quedan en la memoria y que difícilmente se van a olvidar. Lo único “malo” que podría decir sobre esto es deja ganas de más, y es que cuando empieza a mostrarse por completo como el mítico villano es cuando explota toda esa maldad que la película va acumulando, y pasas de sentir ástima a sentir miedo. Sería interesante volverlo a ver en conjunto con Batman, pero no hay nada confirmado. De no ser así, lo mejor sería que no tuviera secuela alguna. Afortunadamente la película es autoconclusiva sin final abierto, lo cual juega a su favor pues termina siendo por completo redonda, donde nada sobre ni nada falta.

En medio de una industria dominada por el modelo Disney, con una Marvel produciendo proyectos que generan millones a costa de tener muy poca o nula libertad creativa para directores y escritores, una película como Joker es necesaria por representar un tipo de producción que por momentos parece ninguneado: el cine donde las decisiones importantes no las toman los ejecutivos, sino los creativos, dándole lugar al director y a su visión. Demuestra que se pueden tomar historias de cómics de forma seria, para crear películas que no están peleadas entre ser entretenidas, ser adultas y ser exitosas. Y por el momento que le tocó, Joker es una película más grande que ella misma.

Algunas aristas sobre el cine mexicano y sobre su futuro

Roma (2018) se coronó como la máxima ganadora en la sexagésima primera entrega de los premios Ariel el pasado 24 de junio de 2019. La cinta casi autobiográfica del reconocido cineasta Alfonso Cuarón, es considerada una de las más importantes de la historia del cine nacional. Dejó la sensación de que el séptimo arte hecho en México está más consolidado que nunca, pero la realidad es muy diferente si se toma en cuenta que en el propio país es el que menos se consume.

Roma (2018). Fuente: Fotogramas

A priori, las cifras son alentadoras. En 2018, la producción de cine mexicano ascendió a ciento quince títulos en las salas de todo el país y siento ochenta y seis filmes realizados, esto según reporta el Anuario Estadístico del Cine Mexicano 2018. También hay un incremento de espectadores, con un 30% más que en 2017[1]. Pero estos números se ven opacados cuando los ingresos generales son mínimos comparados con la cantidad que genera el cine extranjero, principalmente el hollywoodense, que se lleva más de 15 mil millones de pesos mientras el nacional apenas alcanza mil millones.

Las razones que da el Instituto Mexicano de Cinematografía son la preferencia de las audiencias por productos estadounidenses, la piratería y la falta de leyes que sancionen la proliferación de las copias ilegales. Un 45% son comercializadas antes del estreno, 40% son grabadas en las propias salas de cine y 20% descargadas por Internet. El mismo instituto estima que se gastan más de siete mil millones de pesos en películas piratas nacionales y extranjeras[2]. En todo caso, es sesgado culpar solamente a la piratería.

El acercamiento de las personas al consumo pirata cambió drásticamente con el internet, y las pérdidas monetarias no se pudieron seguir midiendo de la misma forma que antes. Incluso se ha revelado que las personas que piratean tienen altas probabilidades de comprar el producto que descargaron ilegalmente.

A la par se habla de un problema de creatividad y falta de oferta. La falta de reflexión a la realidad de México que muestra el grueso del cine mexicano, es parte del discurso de algunos cineastas, como Luis Estrada (2017): “No soy un politólogo, no soy un político, no soy un sociólogo. Soy una persona muy preocupada por mi entorno, por lo que pasa, por el futuro, ¿qué mejor forma de hacerlo que por medio del cine?”[3] A esto hay que sumarle la falta de apoyo a los jóvenes cineastas, la poca oferta laboral y el abandono de espacios culturales. Como explica Carlos Bonfil (2008):

Un mundo Maravilloso – Luis Estrada (2016)

La realidad es muy distinta, y en la prensa local abundan las declaraciones de jóvenes cineastas que continuamente señalan los mismos obstáculos a que se enfrentan: falta de visibilidad para sus producciones, una distribución deficiente  […] cuotas de exhibición injustas (…), un marco legal impropio (…), escasa voluntad política del gobierno para apoyarla, y nulo compromiso de las compañías de televisión para coproducir cine[4].

Hablando de las instituciones, es dominio público que éstas se encuentran secuestradas por grupos de personas con intereses personales que reparten los recursos arbitrariamente y sin ningún tipo de auditoría. La corrupción, el amiguismo y el nepotismo son iterativos en la industria mexicana, y no parece que pronto se acaben.

Amat Escalante. Fuente: El País

Alfonso Cuarón, Alejandro G. Iñárritu y Guillermo del Toro son grandes cineastas mexicanos con prestigio internacional, pero son casos extraordinarios cuyos trabajos no han tenido el mismo éxito en México. Podemos hablar de la ya mencionada Roma: Cuarón tuvo que buscar formas de distribución para que la película pudiera verse, y terminó negociando con Netflix, quien compró los derechos del filme. Si hablamos de cineastas más “jóvenes”, hay un puñado que apenas si tienen reconocimiento: Amat Escalante, Michel Franco y Fernando Eimbcke son algunos, y sólo han podido labrar una carrera gracias al apoyo de instituciones gubernamentales (las cuales ya comentamos, no son órganos impolutos), privadas, así como festivales nacionales, los cuáles se han convertido en lugares de gran apoyo para buscar proyección.

Aunque las cifras generales den esperanza y el cine en México crezca a pesar de hacerlo de formas cuestionables, se está lejos acabar con una crisis que lleva muchos años presente. La solución es compleja pero no imposible: se necesitan mejores leyes, instituciones limpias y reguladas, pero sobre todo una cultura cinematográfica fuerte que sólo se puede obtener trabajando desde los niveles más jóvenes de la sociedad, creando una cultura cinematográfica que actualmente es casi inexistente, y apoyando instituciones académicas que fortalezcan a la industria.

Texto de César Augusto.


[1] https://www.jornada.com.mx/ultimas/2019/06/04/nuevas-marcas-para-el-cine-mexicano-115-estrenos-y-186-producciones-3646.html

[2] https://www.elhorizonte.mx/finanzas/cine-mexicano-en-crisis-de-ingresos-y-asistentes/2294894

[3] https://www.proceso.com.mx/480284/complicado-hacer-cine-en-mexico-perpetua-crisis-zozobra-luis-estrada

[4] https://www.jornada.com.mx/2008/12/28/index.php?section=opinion&article=a07a1esp

Roma se proyectará en Los Pinos

Fuente: (Carlos Somonte/Netflix vía AP)

Desde hace meses, el ya presidente de México había anunciado que en lugar de vivir en la Residencia Oficial de Los Pinos, abriría este espacio al público y se convertiría en un recinto dedicado a las artes y la cultura —ahora llamado Complejo Cultural Los Pinos—. Desde el primero de diciembre, día en que comenzó el nuevo sexenio, la cifra de visitantes fue impresionante: 30 mil personas solo el primer día. Y con el paso de los siguientes dos días se sumaron otras 70 mil más.

No podía quedarse fuera de este nuevo complejo cultural el llamado «séptimo arte», y como en Los Pinos existe una sala de cine —muy a lo VIP: pocos asientos, de buena calidad y estilo estadio—, hoy se dio la noticia de que la aclamada película de Alfonso Cuarón, «Roma», también se proyectaría en la exresidencia de los presidentes de México.

Acá pueden checar los horarios en que se estará proyectando «Roma» en Los Pinos, entre el 7 y 11 de diciembre:

También pueden checar en qué otras salas está a lo largo y ancho del país en este enlace: cinesroma.mx.

Fuente: Twitter

Es una excelente noticia para los amantes del cine, así como para el público en general, que este espacio sea destinado para el goce de toda la población.


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Un nuevo capítulo en El Mal Querer

Rosalía sigue rompiendo todo a su paso. Ya desde antes de que su segundo disco viera la luz, estaba en boca de buena parte del mundo.

Por ahora, la barcelonesa ganadora de dos Grammys, lanza su cuarto sencillo de su segundo disco, «El Mal Querer». El corte lleva el nombre de «BAGDAD (Cap. 7: Liturgia)», y fue dirigido por el director francés Helmi.

Disfrútenlo tanto como nosotros:


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El final de todo: el acertado road trip apocalíptico de Netflix

Fuente: Cortesía

Año con año la maquinaria de Hollywood llena las pantallas internacionales de al menos un filme sobre desastres naturales o el fin del mundo, por lo que como espectadores hemos conocido desde tornados hasta terremotos asesinos, meteoritos fulminantes y plagas devastadoras. Afortunadamente siempre un hombre (generalmente blanco) que vive bajo los valores occidentales salva al mundo del malévolo desastre natural, además, nunca falta una lección emocional sobre cosas como la importancia de la familia, contrapuesta a la maldad del divorcio, etc.

«El final de todo» (2018) pudiera parecer más de lo mismo: un hombre y su suegro, quien no lo quiere tanto, se embarcan en una aventura para rescatar a su prometida en medio de un escenario apocalíptico donde el internet no funciona. Yo hasta puedo visualizar una comedia con Adam Sandler usando esa misma sinopsis. Sin embargo, esta película del director David M. Rosenthal es una peculiaridad entre el cine de este tipo. Alejándose del tono de película para todo la familia y entrando más de lleno en el drama, nos cuenta este singular road trip donde el desastre natural pasa a segundo plano y lo importante son sus consecuencias en las relaciones humanos.

Fuente: Cortesía

De manera similar a The Road (adaptación de la novela homónima) «El final de todo» nos muestra a los protagonistas enfrentándose a un ambiente hostil debido mayormente a los propios humanos: nadie es de fiar, ni siquiera ellos mismos para los demás. Las escenas de catástrofe son pocas y mesuradas, las de acción son un poco más, pero bien ejecutadas y rodeadas de una constante tensión con muy contados respiros.

Fuente: Cortesía

El final de todo nos brinda a un Forest Whitaker (El Último Rey de Escocia, 2006) en un excelente punto de su madurez como actor encarnando a Tom Sutherland, el duro ex-militar suegro del protagonista, Will, un joven abogado interpretado por Theo James (Divergente, 2014). El choque entre ambos personajes, debido a su pasado y personalidades, es bien presentado y desarrollado durante toda la película, convirtiéndose Tom en el maestro que Will necesita para enfrentar la crítica situación que se vive. Al reparto se suma el talento de Grace Dove (The Revenant, 2015) en el papel de Ricki una joven indígena de familia disfuncional, regalándonos desde momentos cómicos hasta angustiantes.

Fuente: Cortesía

Fuente: Cortesía

Además, «El final de todo» logra retratar la psicosis y la paranoia del pueblo norteamericano como raras veces se ve en pantalla, mostrando a confundidos personajes circunstanciales que achacan el caos ya sea al gobierno, a un invasor extranjero o alguna otra causa que amerite usar gorro de aluminio a diario. Otro punto a favor es la nula aclaración de las causas y funcionamiento de la catástrofe, todo es confusión y especulaciones. Y es que, admitámoslo, tener a un supuesto científico (te estoy viendo Eugenio Derbez) explicando porqué hay un terremoto o huracán asesino acechando contra los valores norteamericanos, le quita irónicamente verosimilitud y dramatismo al desastre.

Así el guionista Brooks McLaren, en el que parece ser su primer guión de largometraje, realizó en meticuloso trabajo en desarrollarnos las diferentes peripecias a lo largo del camino de los personajes para que estas funcionen de manera orgánica durante el proceso. «El final de todo» es imperdible, no solo por su factura en efectos especiales, si no por saber plasmar los vaivenes que enfrenta el ser humano contra sí más que contra la naturaleza, porque aunque nos muestra nuestra inferioridad como especie, también nuestra vileza y virtud.

Trailer:

Texto por @jaimemazos.


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3%. ¿Se puede vencer al status quo?

«3%» es la primera serie de Netflix de origen brasileño, pertenece al género de la ciencia ficción y se desarrolla en una distopía en la que el mundo está dividido en dos: Mar Alto y El Continente, siendo este último donde vive la mayoría de las población en condiciones precarias, mientras que los habitantes de Mar Alto gozan de plenitud. Las personas del Continente solo tienen una oportunidad en la vida para intentar vivir en Mar Alto: a sus 20 años deben someterse a un procedimiento de selección llamado El Proceso, en el que solo el 3% son aceptados. Ante esta situación ha surgido un movimiento revolucionario llamado La Causa, cuya finalidad es acabar por siempre con el Proceso infiltrando varios de sus miembros en el mismo.

Hasta el momento Netflix ha estrenado solo dos temporadas, y se planea tener lista una tercera para 2019. En la primera temporada nos narran el Proceso número 104  que se realiza, y lo vivimos a través de varios de sus participantes así como algunas de las personas que lo aplican. En este procedimiento los jóvenes son sometidos a duras pruebas que los hacen confrontarse con su pasado, y entre ellos mismos. En la segunda temporada se retoman los caminos de los personajes principales casi un año después del Proceso pasado, podemos conocer más a fondo Mar Alto, así como su historia; ahora el conflicto de los personajes es intentar evitar o defender el Proceso de este año, pero las intenciones de todos no son siempre lo que aparentan.

“3%» no tiene el gran presupuesto ni la gran calidad de efectos especiales, sin embargo su fondo gana a la forma. La serie es un fiel reflejo de las consecuencias individuales y sociales de la desigualdad que se viven en diferentes países, incluyendo el que le da origen, y además pone en duda si es posible cambiar el status quo: en algún punto de la historia la gran mayoría de los personajes se encuentran insatisfechos con el sistema en el que viven, algunos deciden seguirse ajustando a las reglas del mismo según les convengan, otros más intentan buscar destruir en mayor o menor grado el orden establecido, a la par de sortear sus problemas personales. Pocas series hechas en Latinoamérica, incluso las más realistas, se animan a tocar esos temas de manera tan directa.

Un punto muy interesante del universo presentado en «3%» es el papel de la religión, pues en esta el Proceso es alabado y la desigualdad aceptada como algo natural e inamovible. También hay incluso atisbos del equivalente a un Estado policial representada en los cuerpos de seguridad de Mar Alto y La Milicia, una organización criminal que les sirve que extensión armada dentro del Continente. Así los personajes se ven confrontados contra las instituciones, al mismo tiempo que son instrumentos de estas, el cual es uno de los dilemas más fuertes que existen en el humano contemporáneo: la búsqueda del bien común en equilibrio con el beneficio y comodidad personales, sin poder confiar ya en los valores tradicionales ni tener lineamientos claros qué seguir, excepto, tal vez los propios.

Pero, el mejor elemento del universo distópico de «3%» es el toque brasileño en el carnaval que se celebra cada año previamente a cada Proceso, generando así un cuadro completo de una sociedad compleja donde la esperanza convive con la desgracia.

Fuente: cortesía

 

«3%» cuenta con un elenco talentoso y diverso que da vida a personajes definidos y bien estructurados lo que ayuda al espectador a identificarse o al menos entender sus conflictos internos o interpersonales. Verla con el audio original es indispensable para un mayor disfrute.

Su cinematografía es también de alta calidad y, en conjunción con un detallado diseño de producción, da vida a las diferentes y desiguales locaciones de Mar Alto y El Continente de una manera muy orgánica. Como ya se comentó, los efectos especiales no son de gran envergadura: más de una ocasión el CGI se hace notar, sin embargo, las más de las veces, aportan a la riqueza visual de la serie.

 

Fuente: cortesía

Fuente: cortesía

La realización es en general de una narrativa clásica, pero en varias ocasiones se arriesga a experimentar con los movimientos y los ángulos, sobre todo en las escenas de más drama, aportando a estos un cuidadoso montaje.

Sin embargo, uno de los puntos que más resalta es el uso de la música, haciendo uso de instrumentos típicos de la música brasileña, así como música electrónica y un acertado uso de voces; además incluye canciones de cantantes representativos de Brasil como Elza Soares y el tema Preciso me encontrar de Cartola.

La manera en que «3%» está escrita es inteligente y envolvente, con diversos giros, una estructurada revelación de la información, diálogos inteligentes y progresión dramática, haciendo que cada episodio sea más atractivo que el anterior, llevándote como espectador a una serie de emociones que en cada final de temporada te hacen quedar con ganas de más y con la duda de qué sucederá ahora con los personajes.

En resumen “3%» es una serie con un gran aporte para el poco explotado género de ciencia ficción en latinoamérica, con un inteligente comentario social, que hace justicia a la cultura del país que le da origen y en el que inevitablemente uno verá reflejada su propia realidad.

você merece!

Texto por: @jaimemazos


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Avengers Infinity War: ¿Quién es Thanos y qué son las Gemas del Infinito?

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El pasado 27 de abril se estreno en gran parte del mundo la muy esperada Vengadores: Infinity War. La película por la que nos hemos estado preparando durante 10 años desde el estreno de Iron Man (2008) que dio inicio al Marvel Cinematic Universe. Marvel viene tejiendo a través de 18 películas lo que viene a ser uno de los fenómenos cinematográficos más ambiciosos del siglo XXI y de la historia del cine. Y vaya que le está dando resultados a Disney-Marvel pues Infinity War rápidamente rompió récords: es la película que más ingresos ha generado en su primer fin de semana y la que ha llegado más rápido a los mil millones de dólares (le tomó 11 días lograrlo). Al cierre de esta nota sus ingresos ascendían a $1,164,106,540 dólares).

Lo sorprendente de la hazaña es que los hermanos Russo logran crear una película donde comparten escena muchísimos personajes sin que ninguno se pierda entre la multitud, a la vez de darle cohesión a el universo cinematográfico, pero sobre todo al presentar al que es el mayor villano que nuestros queridos superhéroes han tenido que enfrentar: Thanos.

Pero ¿quién es Thanos y qué lo hace tan relevante? Esto te preguntarás si nunca te has adentrado a los cómics aunque seas muy fan del las películas de Marvel, pero no te preocupes que aquí te explicamos lo necesario para extender lo que conoces de este universo.

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Ideado por Jim Starlin y Mike Friedrich, comenzó su carrera en el cómic como un enemigo de Iron Man en 1973. En la gran pantalla le vimos por primera vez en Los Vengadores (2012) encarnado por el actor Damion Poitier. Se trata de un personaje que ha creado mucha expectación y en la piel de Josh Brolin ha logrado un resultado espectacular, tal y cómo hemos podido comprobar en Guardianes de la Galaxia. Su historia es una de deseo, tragedia y amor. Thanos proviene de la luna de Saturno, Titán, que dentro del universo Marvel está habitada por los Eternos. A diferencia de la película, la motivación de Thanos no es buscar el balance de a vida en el universo, sino el amor ciego que siente por La Muerte, como entidad. Ella siempre fue importante en su vida, y cuando lo empezó a manipular fue cuando él se interesó en hacer lo posible por ganarse su amor cometiendo todo tipo de actos espantosos, como acabar con la vida de su luna natal.

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Pero para poder llevar acabo su plan definitivo, que era sacrificar la mitad de la vida en el universo como muestra de amor a La Muerte, se dedica a buscar las diferentes Gemas del Infinito que se encuentran en el universo y tener el arma definitiva que le de las habilidades de poder controlar absolutamente todo. Las películas sí son fieles en cuanto a las Gemas se refiere, y aquí te explicamos qué hacen cada una.

Las Gemas del Infinito son seis objetos inmensamente poderosos vinculados a diferentes aspectos del universo, creadas por las Entidades Cósmicas. Cada una de las gemas posee capacidades únicas que se han mejorado y alterado por diferentes civilizaciones extraterrestres a través de los milenios.

Los seres inferiores son generalmente incapaces de captar todo el poder de las gemas y son destruidos por ellos cuando hacen contacto directo, como la enfermedad de Jane Foster cuando se expuso al Éter en Thor: Dark World, o la desaparición de Johann Schmidt aka Red Skull a causa del Teresacto o la incineración de Carina por el Orbe en Guardianes de la Galaxia.

Tesseract o Gema-Espacio (Azul)

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Esta gema tiene el poder de transportar a su portador a cualquier lugar del universo. La persona que la utilice puede llevarse consigo a un objeto o a otra persona. Apareció por primera vez en una escena poscrédito de ‘Thor’. Cráneo rojo utilizó esta gema para darle todo el poder al armamento desarrollado por Hydra, según lo que vimos en ‘Capitán América: The First Avenger’. Luego, en ‘Avengers’ se demostró que el Tesseract es capaz de crear agujeros de gusano como los que utilizó Loki para transportar a los Chitauri a Nueva York en un intento por conquistar la Tierra.

Scepter o Gema de la Mente (Amarillo)

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Scepter tiene el poder de moldear la realidad y de conceder deseos materiales. En ‘The Avengers’, Thanos le da a Loki un cetro que le permite controlar la mente de las personas y proyectar energía. Ese mismo cetro cae en manos del líder de Hydra, Barón Strucker, a quien vimos junto a los gemelos Quicksilver y Scarlet Witch después de los créditos en ‘Captain America: The Winter Soldier’. En ‘Avengers: Age of Ultron’ el cetro se revela para contener la Gema de la Mente, y tiene una inteligencia artificial que concede la sensibilidad al programa de Ultron, que entonces incorpora la gema en la cabeza de Visión.

Aether o Gema de la Realidad (Rojo)

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Aether fue formada por el Elfo Oscuro Malekith. Se dice que esta gema es capaz de destruir los Nueve Reinos y devolver el universo a su estado pre-Big Bang. Los Asgardianos confían el Aether al Coleccionista al final de ‘Thor: The Dark World’, para separarlo del Tesseract, ya que consideran imprudente tener varias gemas juntas.

Orb o Gema de Poder (Púrpura)

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En ‘Guardians of the Galaxy’, la Gema de Poder está contenida dentro de un Orbe, que es el que Ronan el Acusador busca para Thanos. El orbe es capaz de destruir civilizaciones enteras, y Ronan trata de usarla para destruir el planeta Xandar. Sin embargo, los Guardianes de la Galaxia lo detienen y al final Star Lord confía la Gema al Cuerpo Nova para su custodia.

Necklage o Gema del Tiempo (Verde)

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La Gema del Tiempo fue encerrada en el Ojo de Agamotto por el primer hechicero de la Tierra, Agamotto. Un maestro de las Artes Místicas puede usar la gema para alterar y manipular el tiempo. Miles de años después, en ‘Doctor Strange’, el Dr. Stephen Strange aprende a usar el Ojo y lo usa para salvar la Tierra de Dormammu, amenazando con atrapar al demonio en un bucle de tiempo hasta que abandona sus planes de destruir la Tierra.

Gema del Alma (Naranja)

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Es la última gema por aparecer y lo hace bien pues es parte importante en la trama de Thanos en Infinity War. Sus poderes son la capacidad de absorber las almas de seres vivos o muertos. Estas almas, residen dentro de la gema, donde hay un paraíso. Lo único malo es que la gema se intenta adueñar de la personalidad del que usa la gema y puede convertirse en malvado si las almas que el portador absorbe son malvadas. Puede usar las habilidades de las almas atrapadas, además de controlar y manipular las almas de los seres tanto vivos como muertos.

Falta un año para poder ver el desenlace final a todo este universo cinematográfico y para saber qué le depara a Marvel. Con dos películas más aún por estrenar (Ant-Man and the Wasp y Captain Marvel) lo que es seguro es que tendremos películas para rato, pues nuevos personajes están por integrarse a un universo que nos ha dejado tantos buenos momentos (y sinceramente, otros no tan buenos). Recordemos que Disney compró a FOX lo que nos hace pensar que seguramente veremos nuevas películas de los X-Men y Cuatro Fantásticos, pero ahora conviviendo con los queridos Avengers.

Texto de César Castro 


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Arena electoral: de spots y estrategia digital

Las campañas electorales para la Presidencia de México han comenzado ya. Los excesivos noventa días que el Instituto Nacional Electoral (INE) concede a los candidatos (Ricardo Anaya, José Antonio Meade, Andrés Manuel López Obrador – AMLO) y a la candidata (Margarita Zavala) para convencer a la población que aún no define su voto de que son la mejor opción comenzaron el viernes 30 de marzo. Aunque ya desde la simulación que son las precampañas, e incluso antes en el caso de AMLO, se le pueden agregar días a la campaña de facto que han hecho los contendientes y la contendiente a habitar la residencia de Los Pinos. Bueno, AMLO se cansa de mencionar que no vivirá ahí. Pero en fin. Les hablaré brevemente sobre dos aspectos: los spots con los que arrancaron, y la estrategia digital que utiliza el PRI. 

  • Los spots

A excepción de Margarita Zavala, los presidenciables entregaron al INE sus spots desde el 25 de marzo, donde ninguno sale bien librado ya que utilizan discursos contradictorios con las acciones de sus partidos y sumamente ambiguos al recurrir a lugares comunes.

Por ejemplo, Meade apela a su preparación para combatir la inseguridad, la corrupción y la pobreza por haber estudiado las licenciaturas que cursó. Sin embargo, tropieza rotundamente con su propio pie en el tema de corrupción, ya que menciona que muchos políticos corruptos están en la cárcel hoy en día gracias al trabajo que ha realizado en la administración pública, y que la propia gente sabe quiénes son esos políticos. En una conferencia de prensa una reportera le preguntó por nombres específicos, y solo dio la vuelta aludiendo a lo que dice el propio spot y que si no sabían, que lo averigüen. Los creadores del “Ya sé que no aplauden” se lucieron con esta otra entrega.

Fuente: Cortesía

AMLO, por su parte, mantiene su discurso de la austeridad: dice que percibirá la mitad del sueldo destinado al presidente, vivirá en su domicilio actual y no en Los Pinos y no utilizará los servicios del Estado Mayor Presidencial. Así también, aún sostiene que quienes gobiernan al país son aquellos que pertenecen a la “mafia del poder”; aunque ha atenuado la dureza con la que se manejaba en las dos anteriores campañas. Si bien es el candidato puntero, y con un buen margen de ventaja, podría repetirse la historia ya vista en que era quien lideraba la intención de voto en 2006 y 2012 al inicio de campaña. Además su discurso gastado puede no tener el mismo impacto que antes. Pero como ventaja tiene la coalición que hizo con el partido de ultraderecha, Encuentro Social, quien le puede dar los pequeños porcentajes que le han faltado para llegar a la silla presidencial, además de que es una de las alternativas que no ha tenido la presidencia de México.

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La apuesta de Ricardo Anaya en sus spots parte de una visión del futuro posible para México, donde a través de la tecnología y los recursos que se tienen se puedan resolver los problemas que se tienen en el país. El sí hace alusiones a sus contendientes: por una parte dice que el PRI ya se va, y que la opción de López Obrador es anticuada. Tal vez hay que recordarle las pifias que cometieron los dos presidentes emanados de su partido durante los dos primeros sexenios de este siglo. Además, sostiene que bajará el IVA a la mitad en la frontera, así como el precio de la gasolina, ya que son reformas del PRI que él voto en contra cuando era diputado federal por el PAN. Cosa más falsa no puede haber; lo que en realidad hizo fue votar a favor ocho de diez reformas estructurales que impulsó Peña Nieto, entre las cuales están aquellas relacionadas con lo que en sus spots dice que no aprobó él. Ay, Little Chicken.

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Por último, la única candidata mujer, Margarita Zavala, carga sus spots de valores según su concepción mocha de lo que deberían ser las personas y el gobierno. Además también hace alusiones personales a AMLO, descalificando algunas de sus afirmaciones. Y su discurso no es muy diferente al de su esposo y ex presidente, Fecal: propone enfrentar al crimen organizado con toda la fuerza del Estado, colocando su confianza en el ejército y las fuerzas armadas del país. Ya sabemos cómo termina esa historia. También dice que fortalecerá a la policía en México, para la adecuada protección de la familia, pero es precisamente ahí donde se vuelve ambiguo ya que no es lo mismo el utilizar al ejército para tareas de seguridad pública que el fortalecer a las policías. Y relacionado a estos temas hay una terrible omisión de la prevención social que debería ser el pilar central en asuntos de seguridad pública. ¿Será prudente llamarle “La Calderona”?

Fuente: Cortesía

 

  • Estrategia digital

Mal reza el viejo dicho que en la guerra y en el amor todo se vale. El sábado pasado me llevé la sorpresa al leer una nota en El Financiero de que en el terreno digital, el PRI pagó publicidad en Google. O lo que es lo mismo, utilizó la herramienta llamada Adwords, del buscador web más famoso del mundo, para posicionarse en primer lugar de los resultados de búsqueda aun si tecleas el nombre de López Obrador, Ricardo Anaya o Margarita Zavala. Pueden hacer el intento ustedes mismos y verán que el primero resultado es la página de campaña de Meade Kubrireña, en donde presenta sus propuestas. Básicamente compró los nombres (y apodos) de sus contendientes para tratar de avanzar en la carrera presidencial, donde actualmente ocupa el tercer lugar.

Fuente: Verne

Fuente: Verne

Esto a penas comienza y muchas y muchos queremos que ya termine. Paciencia.

Texto de Jesús Alejandro Tello.


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Las formas de Memo

Guillermo del Toro es el mexicano del momento. A casi un mes de haber ganado los Oscares de Mejor Director y Mejor Película de los 4 que se llevó su película multipremiada La Forma del Agua (también ganadora por Mejor Diseño de Producción y Mejor Banda Sonora, que se sienten también de él, por la forma tan cercana que trabaja con sus colaboradores a quienes inspira tanto que una parte de él termina plasmada en su trabajo), el acontecimiento sigue siendo tema de conversación por lo que supuso para el director y para muchos mexicanos que han seguido de cerca la carrera del director.

Una semana después Del Toro movió a su natal Guadalajara para asistir al Festival Internacional de Cine de Guadalajara para ofrecer tres clases magistrales llamadas «De la geometría a La Forma del Agua».

A lo largo de las tres masterclass, Del Toro se mostró tal como es: un tipo encantado con la vida, con una relajación envidiable y una enorme pasión por su trabajo. Todo esto se notó con su discurso, así como cuando abrió el micrófono a las intervenciones del público, a las cuales estuvo atento y respondió de la mejor forma posible, con toda su honestidad, sin guardarse nada para sí mismo. Además, el lenguaje que usaba daba cuenta de su ya célebre frase: «Porque soy mexicano», ya que a través del léxico entre amigos que se usa en cualquier convivió (cabrón, güey, no mames, culero, de la chingada, entre otras frases) se sintió la cercanía que quería establecer con su público. Todo esto se pudo disfrutar pesar de las inconveniencias que se vivieron por parte de la organización, que parecía no estar preparada para un evento que convocó a más gente de la esperada.

De las cosas más comentadas en redes sociales era la forma en que se desenvolvieron las pláticas, donde quedó en evidencia dicha desorganización así como las preguntas poco afortunadas que mucha gente realizaba (sobre todo en la tercera clase), pero sin duda lo mejor fue cómo Del Toro aprovechaba y de las cuestiones más absurdas o fuera de lugar, sacaba la forma de hablar de temas relevantes para el cine actual. Habló sobre las narrativas de éxito, las cuales –mencionó– suelen ser contadas como «hizo tal cosa y se ganó tal premio» cuando en realidad es mucho más complicado. Enfatizó más de una vez que la experiencia no se gana de los éxitos o de los premios, sino de los errores y fracasos. Él mismo pasó 10 años de su carrera sin filmar (tiempo sumado que pasó entre sus primeras tres películas) y lo que supuso para él. Sin contar que tuvo que emigrar después de que su ópera prima, Chronos, no fue bien recibida en México y las complicaciones para su producción. Él vivió en carne propia el problema de la industria y está dispuesto a hacer lo que esté en sus manos para generar un cambio.

No es de extrañar que por esa razón se viera mucha gente en el público entusiasmada por mostrarle a Del Toro sus proyectos durante la sesión de Preguntas y Respuestas: Apoyar proyectos ya terminados de estudiantes o colectivos, apoyo a la animación en México (específicamente Guadalajara), entrega de maquetas para conocer su punto de vista, entre otras cosas. Guillermo, a pesar de dejar en claro que no podía hacer mucho, o que no podía recibir proyectos a menos que fuera por los medios legales, en todo momento se mostró abierto. Lamentablemente todo se prestó a que no se diera la palabra a gente que iba con preguntas relacionadas al proceso creativo y de producción del director (el punto de las clases). Pero como ya mencionamos Del Toro buscaba la forma de encontrar decir algo sustancial.

Sobre su misma frase de «Porque soy mexicano» comentó que no es algo dicho porque sí o aventada sin sentido, sino que en realidad es una forma de definir su trabajo en la industria. «Cuando me dicen que qué hay de mexicano en mis películas… ¡Pues yo, wey¡» Y queda claro cuando cuenta cómo resuelve las complicaciones que siempre se dan en la realización de una película. El ingenio mexicano es una de sus armas al momento de afrontar la filmación y explica cómo tiene que lograr utilizar sets en sus películas y que estaban destinados para otros propósitos, o agarrar material que para otros rodajes eran ya inservibles pero que él saca provecho. Por ejemplo, a detalle contó cómo logró realizar una de las escenas más comentadas en La Forma del Agua: la escena de la relación sexual entre la protagonista Elisa y la criatura. Todo el momento pasa en un baño que se llena de agua, y después de mucho pensar, decidió reutilizar un set. En una alberca llena de agua sumergió el set donde colocó a los dos actores, ayudado después con efectos por computadora en postproducción. Su forma de trabajo lo resume en que busca hacer que una película que le cuesta 19 millones de dólares (lo que costó La Forma…) se vea de 70 millones, y es capaz de hacer eso gracias al hacer mexicano.

Muchas cosas más se rescatan de las casi 7 horas que en total duraron las tres clases. La cantidad de conocimiento, consejos, verdades y realidades expuestas por el tapatío es lo mejor que nos dejó toda una temporada de premios en la que su última película brilló. Él está agradecido por los reconocimientos recibidos, y su forma de demostrarlo es abriéndose con el público. Está convencido de que su deber como cineasta consagrado es hacer lo necesario para crear los espacios y caminos que él no tuvo en su juventud. Es tarea de los jóvenes cineastas aprovecharlos de la mejor forma posible.

Aquí pueden ver las dos restantes clases en su totalidad.

 

El tentempié para el Doña Pancha Fest 2017

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Fuente: Cortesía

Estamos a solo nueve días de la fiesta más atascada de Aridoamérica, el Doña Pancha Fest en su quinta edición en Guadalajara, Jalisco. El Yeti ya no aguanta más para mostrar sus mejores pasos de baile en Larva, la sede en esta ocasión.

Mientras dejamos que el Yeti haga sus desmanes en distintos puntos de la ciudad, acá va una pequeña selección de lo que podrán escuchar el próximo 22 de octubre. Al cartel que se publicó hace mes y medio se acaba de agregar un proyecto súper chingón de Esteban Aldrete: «El Hospital de México».

Van las playlist de cada artista.

Michael Rother (playlist)

 

Ford Proco (playlist)

 

Los Cardencheros de Sapioriz (playlist)

 

 

Aloe Vera (álbum Forgotten Tapes)

 

Los Mundos (playlist)

 

.RR (playlist)

 

El Hospital de México (Vida Virtual)

ION (playlist)

 

¿Qué tal? ¿Les dieron más ganas de ir? Nos vemos en el Doña Pancha Fest 2017, el domingo 22 de octubre en Larva (Ocampo 120, Guadalajara Centro). Chequen las redes de Doña Pancha Fest para detalles sobre cómo adquirir sus pases.