#MuchaMierda | La tiranía de los buenos

Fuente: cortesía

Fuente: cortesía

Enrique Alfaro, presidente municipal de Guadalajara, ha ganado en presencia política durante los años recientes tanto a nivel local como nacional. Siempre ligado a la administración pública, fue diputado local de Jalisco entre 2007 y 2009 y alcalde de Tlajomulco de Zúñiga de 2009 a 2012, en el que fuera el primer gobierno de izquierda en un municipio de la Zona Metropolitana de Guadalajara.

Desde entonces ha manejado un discurso de cercanía a la gente, ondea la bandera de ser un ciudadano, no un político, ya que se dice no militar formalmente en ningún partido y que estos solo son plataforma para competir contra el PRI.

En 2012, cobijado por el PT y Movimiento Ciudadano (MC), estuvo a punto de ganar la gubernatura de Jalisco, quedando a cuatro puntos porcentuales de Aristóteles Sandoval, candidato por el PRI y actual gobernador del estado.

Luego de perder, inició su campaña rumbo a la alcaldía de Guadalajara para las elecciones de 2015 (no solo AMLO realiza campañas con varios años de antelación). En esa ocasión, en solitario con MC, el resultado le fue favorable por un margen casi de 2 a 1 frente a su competidor más cercano, el candidato del PRI, Ricardo Villanueva; con ello rompió el bipartidismo PRI-PAN que siempre había dominado en Guadalajara.

Fuente: cortesía

Fuente: cortesía

A casi dos años de que tomara posesión como alcalde en La Perla Tapatía, Alfaro ha sido muy criticado por el discurso que maneja con respecto a las acciones que su gobierno realiza. Es calificado de déspota por su manera de tomar decisiones, sin escuchar a equipo y sin importarle lo que diga la ciudadanía.

Esto último me parece muy extraño, ya que sigue montado en su macho de que es un gobierno de y para los ciudadanos. Sin embargo, para él hay ciudadanos de los buenos y ciudadanos de los malos; estos últimos “siempre quieren pegarle a su administración”, ya que a pesar de los cantidad de programas sociales que hay, “los malos ciudadanos siguen dejando la basura en la calle”, “no agradecen” por obras públicas entregadas a medias; y hasta resulta que para él los integrantes del Parlamento de Colonias son “extorsionadores profesionales”.

El último grito en el cielo se da por el programa de Arte Público que ha sido sumamente criticado, con proyectos que no están acorde a las necesidades de la relación ciudadanía-arte. Vamos, ni siquiera el manejo de discurso hasta este momento muestra alguna razón que justifique la inversión millonaria que se ha gastado, y lo que falta por gastarse en ese rubro. Enrique Alfaro se presenta por enésima vez como un alcalde impositivo. Menciona: «Este no es ningún capricho de Enrique Alfaro. Una ciudad que no invierte en #ArtePúblico es una ciudad sin amor propio.» (Comentario en su página oficial de Facebook.). También: «Desde ahorita les decimos que pueden hacer lo que gusten, pueden decir lo que quieran, nosotros vamos a seguir hacia adelante con el proceso de arte urbano para la ciudad» (declaración a medios).

Fuente: cortesía

Fuente: cortesía

Así no, Alfaro; el alcalde de Guadalajara cree que ondear la bandera de gobierno ciudadano le da el derecho a decir que hay buenos ciudadanos (los que lo apoyan) y malos ciudadanos (los que lo critican); y lo peor, sin siquiera dar una justificación razonable de ello.

Aun con que este mismo mes se llevará a cabo el ejercicio de ratificación de su mandato, en el que “se someterá” a la aprobación de su gobierno ante la ciudadanía (un ejercicio también muy criticado por la inversión y su calidad no vinculante, entre otros aspectos), Alfaro se está cerrando completamente al diálogo. Y eso es lo mismo que hacen los tiranos.

@alejandrotello 

#MuchaMierda | De cómo meterle el pie a la lucha contra la corrupción

Ya lo dijo Rafael Álvarez Cordero en su columna de ayer domingo 9 de julio: «… hemos llegado a necesitar un Sistema Nacional Anticorrupción cuando tenemos ministerios públicos, tenemos jueces, procuradores de justicia locales y generales, tenemos auditores locales y generales, tenemos mil maneras de conocer los actos ilícitos y la corrupción… y no pasa nada, porque todos tapan a todos…». Y no conforme con lo anterior, el Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) ha sido sometido a una serie de trabas que minan su correcto funcionamiento, a tan solo algunos días de que entre en labores formales.

Una de estas trabas es la campaña de desprestigio en contra de la conformación de la Comisión de Participación Ciudadana (CPC) del SNA, cuyos integrantes fueron elegidos mediante la evaluación rigurosa y transparente por parte de la Comisión de Selección (CS) que el Senado de la República determinó.

El propio Senado es uno de los detractores de la CPC, ya que el presidente de la Mesa Directiva, Pablo Escudero, legislador por el Partido Verde Ecologista de México, ha hecho acusaciones sin sustento que desacreditan el proceso de selección. Y Escudero se ve avalado en sus afirmación con el silencio de los demás senadores.

Fuente: cortesía

Fuente: cortesía

Otro personaje que ha impulsado la campaña de desprestigio es Gerardo Lozano Dubernard, quien fue candidato para integrar la CPC y al no quedar seleccionado argumentó irregularidades en el proceso, en el cual como él dice, se privilegiaron «cuates y cuotas». Nada menos erróneo de uno de los primeros intentos de erradicar uno de los principales males la incipiente democracia que se vive en México.

De gravedad es también, para quienes nos dedicamos al estudio de los medios de comunicación en lo particular y para la población en general, la línea editorial que adoptó el periódico El Universal desde hace varias semanas con una cobertura dedicada a deslegitimar la selección de quienes integran la CPC.Ante esta cobertura imprecisa y sin sustento fáctico, varios columnistas así como organizaciones civiles renunciaron a continuar sus columnas de opinión que tenían en el mismo periódico: Jacqueline Peschard, presidenta del Comité Coordinador del SNA; Enrique Cárdenas Sánchez, director del Centro de Estudios Espinosa Yglesias; José Luis Caballero Ochoa, director del Departamento de Derecho de la Universidad Iberoamericana; Edna Jaime Treviño, directora general de México Evalúa; Sergio López Ayllón, director general del CIDE; Pedro Salazar Ugarte, director del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. Por parte de las organizaciones están: Fundar Centro de Análisis e Investigación A.C., Grupo de Información en Reproducción Elegida A.C., Oxfam México, y la Alianza por la Salud Alimentaria.

Vale el esfuerzo dar seguimiento a los intereses ocultos que tienen los actores contra el SNA, que tal vez no sean tan ocultos desde que las mismas instituciones se han encargado de tapar los tejemanejes chuecos con que se conducen muchas de ellas. De igual manera con Gerardo Lozano, que debe tener intereses personales políticos y son, sin duda, contrarios a los que se supone lo motivaron a ser candidato a integrar la CPC. Y con respecto a El Universal, que aunque sea una empresa privada con intereses particulares, tiene como función la labor periodística, la cual tiene como fin último contribuir a una sociedad más justa.

@alejandrotello

#MuchaMierda | Sexismo en Roland Garros

Columna de opinión de @alejandrotello publicada originalmente en La Orquesta

Una acción que se viralizó nos recuerda que el sexismo está a la orden del día y ni el mundo del tenis está exento de él. Maxime Hamou, un tenista francés, olvidó que el cuerpo de una mujer es solamente de ella y que tratar de tocarla sin su consentimiento es acoso sexual. Digo que lo olvidó, infiriendo que sí lo sabe; y aunque no lo supiera, incurre en lo mismo.

Hace unos días, durante la primera semana de Roland Garros, la periodista Maly Thomas de Eurosport se acercó a Hamou, quien estaba en una de las explanadas del Stade Roland Garros, para entrevistarlo en vivo. El tenista se encontraba con quien pareciera es un seguidor varón, y Maly Thomas se colocó del otro a un lado Hamou, quien desde ese momento prensó a la periodista con su brazo izquierdo rodeándole por detrás del cuello impidiéndole moverse libremente.

21_lamatraca_maxime

Luego de eso, la escena logró ser cada vez más incómoda: Hamou intentó besarla en la mejilla contra voluntad clara de Maly Thomas, además que se aprecia en el video que quiso introducir su lengua en el oído de la periodista (capaz que sí lo hizo). Mientras ella intentaba zafarse del “abrazo”, hubo un par de zangoloteos producto de la lamentable actitud de este tenista quien piensa que puede invadir el cuerpo de las mujeres. Y no conforme con el primer intento de beso, hubo otro par de ocasiones similares hacia el final de la entrevista. El joven que estaba del otro lado de Hamou también tenía el honor de ser rodeado por el otro brazo del tenista, sin embargo, con él no fue brusco como con Maly, ni intentó besarlo.

En la pantalla también se aprecian imágenes del estudio de Eurosport, en donde a los compañeros de la periodista, lejos de pensar que hay una situación de acoso, les parece gracioso lo que ocurre en el Stade Roland Garros. Uno de ellos, quien por cierto es un tenista retirado de nombre Henri Leconte, aplaude mientras presencia la escena al tiempo que grita «ve por más». Penoso totalmente.

Con la noticia del incidente hubo varias acciones necesarias, aunque algunas tardías: la organización de Roland Garros le retiró su acreditación al tenista Hamou y está impedido de ingresar a las instalaciones, lo cual considero oportuno; Henri Leconte ofreció una disculpa pública hacia su compañera por lo ocurrido, aunque desde un inicio tuvieron que haber reaccionado de forma opuesta a la mofa que hicieron de la situación; Hamou, a su vez, externó sus disculpas hacia Maly Thomas aunque en todo momento trata de justificarse diciendo que son amigos y que le tiene total respeto aunque las imágenes demuestran todo lo contrario. Sin duda fue solo por tener la presión mediática encima.

Esta no es la primera situación de sexismo en el mundo del tenis que haya tenido gran envergadura mediática. De entrada en la mayoría de los torneo las mujeres se llevan una bolsa económica menor que los hombres. Lo anterior fue motivo de polémica el año pasado cuando el director ejecutivos del torneo de Indian Wells, Raymond Moore, declaró que las mujeres se aprovechan del éxito de los hombres en el mundo del tenis, y que tenistas como Roger Federer o Rafael Nadal eran quienes han alzado todo el peso del gremio. También en el mismo tema salió embarrado Novak Djokovic, a quien su machismo interiorizado (y tal vez no tan interiorizado) lo traicionó declarando que reconocía el esfuerzo y los logros de las mujeres en el tenis, pero que al tener mayor asistencia de público en los encuentros entre varones, era justo que se llevaran premios económicos mayores. Además se atrevió a decir que sabía lo que pasaban las mujeres con sus cuerpos y hormonas, aludiéndo como motivo de tener menos calidad.

El tenis, un deporte que pareciera tan elegante y distinguido, también tiene una enorme labor pendiente respecto al tema de equidad de género.

Más #LeyTelevisa; menos derechos de las audiencias

Columna de opinión de Alejandro Tello publicada originalmente en La Orquesta

Entre los siglos XVIII y XIX, en Inglaterra se consideró a la naciente prensa como un cuarto poder, ya que con ella comenzó la circulación de noticias mercantiles que interesaban a la burguesía, la cual estaba ganando terreno como actor político-social frente a la aristocracia. Poco después, también surgió el periodismo de opinión, con el cual se presentaba la posibilidad de que las discusiones sobre el bien común de la población no estuviera a cargo exclusivamente de los reyes y la aristocracia.

Así comenzaba el rol de los medios de comunicación de masas como poderes fácticos, lo cual se materializa actualmente en nuestro país con el duopolio Televisa-TV Azteca, la primera con un alcance y poder económico y político mucho mayor; en su caso particular, no solo se limita a la televisión abierta, sino también a la de paga, la radio, empresas editoriales, plataformas de internet, entre otras.

En 2006 fue aprobada una reforma a la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, lo que se llamó coloquialmente como Ley Televisa, en la que se otorgaban una serie de beneficios acompañados de regulaciones a las empresas mediáticas concesionarias del espacio radioelectrónico, bien de la nación. Luego, en 2013, el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFETEL), y en general la población, ganó una batalla frente a los privilegios casi ilimitados de los medios ya que podía aplicar sanciones cuando estos últimos incurrieran en alguna falta.

Pero hace unos días, el pasado jueves 27 de abril, en la Cámara de Diputados se aprobó una nueva reforma a la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión que les da más poder a los medios de comunicación (en particular a la radio y a la televisión), lo que constituye un retroceso para los derechos de las audiencias.

Pareciera que la reforma salvaguarda a las audiencias al establecer «que los concesionarios se abstengan de transmitir publicidad o propaganda presentada como información periodística o noticiosa» y que lo establezcan en un Código de Ética; sin embargo, no es así toda vez que serán los propios concesionarios quienes elaborarán sus propios códigos, por lo tanto no podrá haber lineamientos imparciales respecto a las violaciones a los derechos de las audiencias que suele haber en los noticieros al presentar información pagada como si fuera noticiosa (como entrevistas pagadas a políticos o la presentación de expertos en determinados productos con el único fin de anunciarlo comercialmente).

Ricardo Anaya, uno de los impulsores de la reforma. Fuente: Homozapping

Ricardo Anaya, uno de los impulsores de la reforma. Fuente: Homozapping

Esta autorregulación de los concesionarios mediáticos completará su aspecto siniestro con la imposibilidad del IFETEL pueda siquiera opinar sobre ella; sí podrá emitir lineamientos pero no podrá sancionar en caso de ser necesario. Ni aprobación, desaprobación o revisión alguna por parte de otra autoridad.

Lxs diputadxs acaban de vendarse los ojos y confiar en el “compromiso” que tienen los medios a respetar y promover el derecho de las audiencias. Así también, por un lado se apela a la libertad de expresión, en cuanto a que no se puede coartar la libertad de poder decir lo que sea que fuere. Sin embargo, una cosa debe ser clara: las libertades (cualquiera que se piense) tiene límites en cuanto no afecten las libertades y derechos de la otra persona. Además, hay situaciones que son insalvables en cuanto a su derecho a ser expresados sin filtros, por ejemplo lo referente al racismo, sexismo o cualquier discriminación. ¿O acaso no hay reparo en que se diga que el holocausto no fue la masacre contra la población judía por una supuesta superioridad de raza?

Las audiencias tenemos derecho a recibir contenidos de calidad. Habrá individualidades que no lo quieran así. Pero esto no significa que los concesionario puedan menospreciar a sus consumidorxs. No somos un solo público; somos muchos.

@alejandrotello


Estamos en Facebook y Twitter. ¡Síguenos!

 

Las peores razones porqué odias ’13 Reasons Why’

Voy a empezar este escrito siendo claro: 13 Reasons Why es una serie mediocre. No es mala, pero tampoco es buena. Y es triste porque es una serie con un planteamiento interesante. Tiene elementos destacables pero sigue siendo mediocre. La narrativa si no es decente es nefasta, atropellada e inverosímil; las situaciones si no son impactantes son ridículas y forzadas; los personajes si no son curiosos, son tontos y planos. Pero bueno esto no es necesariamente malo. Historias con estos problemas hay muchas, y terminan destacando más por su conjunto e intenciones, así como su impacto cultural (y esto tampoco es necesariamente bueno). Claro que cualquiera que tenga cierta noción sobre la narrativa se dará cuenta desde el principio que no es una serie excelsa ni mucho menos, pues las fortalezas y debilidades quedan en evidencia desde el capítulo piloto.

Pero no voy a hablar de lo obvio, sería hasta ridículo regodearse en los claros errores o enaltecer sus aciertos de este melodrama juvenil, sobre todo porque parece que se ha dicho todo sobre ella. No, hablaré de las razones más tontas que he leído en las intensas discusiones que nos regalaron las redes sociales a raíz del éxito de la serie producida por el gigante Netflix, sobre lo “mala que es la serie” o lo mucho que la odian. ¿Por qué? Porque curiosamente reflejan parte del problema que se sigue teniendo con un tema tan delicado. Hay mucho prejuicio alrededor de la serie así como alrededor del suicidio. ¿Quiero plantear que hay una relación entre estas dos cosas? No, solo es curiosa e irónica la comparación.

ROMANTIZA EL SUICIDIO

Empecé por la más obvia porque creo que es la razón más ridícula que he leído. ¿Romantizar el suicidio? Dejemos de lado que seguramente la gente que dice esto tiene problemas de percepción o simplemente no vieron más que un par de episodios. Criticar lo romántico del suicidio en esta serie no tiene mucho sentido simplemente porque no pasa. De entrada, las cartas de despedida de los suicidas pueden considerarse ya románticas, y las cintas de la serie son solo otra forma de representar lo mismo, para cuestiones narrativas y dramáticas. Nada más. La historia no trata jamás de mostrar de forma idealizada la manera en que la protagonista Hannah Baker decidió quitarse la vida mientras le da a conocer a los “causantes” de su decisión el porqué; solo nos va repartiendo la información poco a poco para que uno pueda entender su punto de vista (que estemos o no de acuerdo con ella es otra cosa).

Además, eso de que gracias a la serie los chavos de ahora se van a estar matando por imitar al melodrama es absurdo. No digo que no pueda pasar, al fin y al cabo ya ha ocurrido que cierta obra de ficción desencadene comportamientos en un sector, grupo o individuos en específico (cuando se estrenó Fight Club [David Fincher, 1999] muchos sujetos con pocas neuronas empezaron a crear clubes de pelea por todo EUA, ya que era lo más, y qué mejor forma de mostrar que entendieron el relato que tratar de ser como Tyler Durden…) pero esto no está ligado directamente a la obra sino a los problemas de estos sujetos.

Y mejor ni hablemos de Shakespeare. Al rato van a recordar cierta obra famosa y van a decir que incita a lo mismo…

NO ES REALISTA

De entrada no tiene por qué serlo, y además no me refiero a que se quejen de la verosimilitud de la serie, sino que ponen en duda sus intenciones solo porque no creen posible que sucedan cosas como:

– Que nadie se enterara de los problemas de los demás.

– Que esos problemas sean razones suficiente para matarse.

– Que alguien grabe 13 cintas para pasarlas a un grupo de chicos.

Ni siquiera me molestaré en lo ridículo que es pensar que la gente no se entere de los problemas de los demás. Sobre todo porque esto pasa seguido y parece que nadie se entera (oh la ironía). ¿Se acuerdan del chico en Monterrey que mató a compañeros en su secundaria para después dispararse en la cabeza?

Sea como sea, al final la historia es ficción y por eso mismo se toma la libertad de presentar circunstancias que son difíciles que pasen en la vida real. Es que quejarse de que no sea real es como quejarse que El Señor de los Anillos tampoco lo es.

ES UN MELODRAMA-JUVENIL

scene

Consideremos melodrama-juvenil como un género propio. Y ejemplos de esto hay muchos: Melrose Place, Twilight, Gossip Girl, The Hunger Games, entre muchísimas otras. Estas obras están diseñadas para llegar a un sector en específico a pesar de lo diferentes que son entre sí. Están marcadas por estilo particular, ya sea en sus personajes, el entorno, en su narrativa, etc. Por ejemplo, se enfocan mucho en las situaciones dramáticas que viven los jóvenes protagonistas donde ellos son centro de atención del relato, aunque esto signifique sacrificar otros personajes (como los adultos, niños o cualquiera que no entre en el arquetipo de los protagonistas) y correr el riesgo de que todos sean estúpidos menos ellos. Algo así como películas con niños protagonistas donde los adultos no actúan como adultos, sino como personas con un IQ tan bajo que es preocupante su existencia. Y sí, los hay buenos y malos melodramas-juveniles, y sí, que te gusten o no es completamente respetable, pero quejarte de una historia y adjudicarle una calidad basado solo en su género o estilo es bastante bobo. Es como si alguien dijera “La Pasión de Cristo es mala porque es un drama religioso” o “Duro de Matar es buena porque es de acción”.

Y bueno, si tienes una predisposición a cierto tipo de historias y géneros, de entrada ¿por qué estás viendo las que no te gustan?

LOS PERSONAJES TOMAN TONTAS Y MALAS DECISIONES

Aquí estoy un poco de acuerdo porque creo que muchos de los personajes están mal escritos. No hay un desarrollo orgánico en la mayoría y se la pasan tomando malas decisiones no por su condición de adolescentes, sino porque parece que los escritores no se detuvieron a construirlos mejor.

Sin embargo, muchas decisiones clave de la historia ocurren no por una mala escritura sino porque los personajes, al fin y al cabo, reflejan su inmadurez en todos los sentidos. SPOILER Por ejemplo, esto queda claro en escenas como en el último capítulo, donde la protagonista pide ayuda al consejero escolar y este reacciona de la peor forma posible (que ella justifique su decisión por lo que él le dijo o no le dijo, es otra cosa, además en más de una ocasión queda claro que no se habla de justificación, sino de conocer las razones que ella misma se forjó). SPOILER

Además la historia en todo momento te escupe en la cara el problema de comunicación que hay entre todos, ya sea porque son mocosos que no tienen mucha idea de la vida, o porque son adultos que no muestran todo el interés que pregonan.

EL BULLYING NO ES RAZÓN PARA SUICIDARSE

Creo que no existe razón para quitarse la vida, pero el suicidio no es un acto racional. Claro que el bullying no es razón suficiente (seguramente no soy el único que pensó que si en mis años de escuela secundaria hubiese reaccionado como la protagonista, no llego vivo a preparatoria) pero si vieron la serie se darán cuenta que no fue por eso que la protagonista se quitó la vida. Todo se construye para dos cosas: tratar de entender por qué lo hizo, estemos de acuerdo con ello o no, y poner en perspectiva que muchas de las experiencias que vive a lo largo de la historia están conectadas, no por un destino, sino por consecuencias. Y el bullying solo fue una parte del problema final.

PARTE DE UNA MALA IDEA

Uno de los problemas de la serie, si no es que el mayor, no es que parta de una mala idea, sino que no está bien desarrollada, o al menos no terminan de explotar las posibilidades.

La historia parte del suicidio de la protagonista y su carta de despedida (las 13 cintas) explicando todo. SPOILERS Dichas cintas contienen más que eso pues en ellas hay información que se liga directamente a crímenes sexuales cometidos a más de una persona SPOILER. La simple idea es más que interesante y muy lejos de ser mala.

HAY VIOLENCIA GRATUITA (O ES MUY GRÁFICA)

Solo diría esto alguien que fue educado por Disney.

SELENA GOMEZ ES PRODUCTORA

¿En serio?


Dicho lo dicho y para cerrar, me parece que la serie es muy criticable pero no por eso inferior. Ya dije que tiene problemas en su estructura (escritura. dirección, tono, etc) y en muchas ocasiones es superficial; pero una serie como esta, que logra abordar un tema tan delicado con un enfoque bien planteado, que ha sido recomendada por especialistas del tema además del enorme éxito que ha tenido, merece ser criticada con bases bien fundamentadas y no con prejuicios que al final del día solo perpetúan los problemas que la misma historia toca. Esperemos que para la segunda temporada (el final queda abierto a eso y además ya está confirmada) arriesguen lo que deben, pero sobre todo pulan todas las imperfecciones y entreguen algo de mayor calidad pero con el mismo y acertado enfoque.

#Opinión: Seguridad, ¿para quién?

FOTO: ARIEL GUTIERREZ

Foto: Ariel Gutiérrez

Columna de opinión de Alejandro Tello publicada originalmente en La Orquesta

Hace 10 años, el entonces presidente, Felipe Calderón ordenó el comienzo de la denominada, y mal lograda, «Guerra contra el narcotráfico», con la cual se sacó a las Fuerzas Armadas de sus cuarteles para que combatieran al crimen organizado (sin duda más organizado que el propio ejército) y con ello realizaran la labor que corresponde a las fuerzas policiacas de orden civil.

Pasado el sexenio de Felipe Calderón, y con el regreso del PRI a la Presidencia de la República a través de Enrique Peña Nieto, esta estrategia continuó con todo y se buscaron alternativas para que las policías desempeñaran las labores para las que son instruidas. El resultado: cientos de miles de civiles muertos, violación de derechos humanos por parte de las fuerzas castrenses y una policía civil que no cumple su función y en muchos casos está a las órdenes del mismo crimen organizado.

Desde hace varios meses se intensificó la discusión en torno a la participación de las Fuerzas Armadas en las tareas de seguridad pública, además de la iniciativa de ley, con el apoyo del PRI y el PAN, sobre la seguridad interior. Ésta última ha quedado sin explicitar de manera clara ante la población para que pueda entenderse la diferencia entre la seguridad nacional (amenazas a la soberanía nacional), seguridad interior (catástrofes naturales, epidemias, amenazas de golpe de Estado) y seguridad pública (en materia de lo civil). Esta discusión, además, ha adquirido tintes de moneda de cambio político de cara a las elecciones federales de 2018, con los dimes y diretes entre actores políticos como Andrés Manuel López Obrador u Osorio Chong.

El Congreso de la Unión tiene la intención de aprobar antes del 30 de abril la Ley de Seguridad Interior, impulsada principalmente a través de las iniciativas de César Camacho y Gil Zuarth, que lejos de regresar al ejército de vuelta a sus cuarteles (de manera gradual, como es deseable), pretende facultarlo legalmente para que pueda actuar de formas poco claras en tareas de seguridad pública. Entre las facultades más graves se encuentran que el presidente podría utilizarlo a discreción y unilateralmente en contra de la gente, que pueda ejercer acción letal contra la protesta pacífica y un ambiguo colofón cierra con “… y las demás acciones que se consideren necesarias.”; en pocas palabras, represión de las libertades cívicas y derechos humanos fundamentales, aunado a la militarización del país.

Hay que señalar lo que resulta ser no muy claro para la población en general: el ejército no está entrenado para efectuar labores de seguridad pública, no tienen por qué cumplir esta función. Es necesaria la instrucción de la policía civil que, obviamente, no caiga en la corrupción en la que se encuentra actualmente. El apoyo de las fuerzas armadas, y enfatizo «apoyo», es distinto y algo que en algún momento podría ser necesario.

Por lo que es completamente necesario entrar en esta discusión pública para apoyar a los distintos grupos y asociaciones de la sociedad civil que intentan revertir este grave escenario al señalar los errores que el gobierno no quiere ver. O peor, que los ve y no tiene intención de corregirlos. Como si el gobierno fuera una entidad contraria a la población.

@alejandrotello


Nos vemos en las redes: Facebook y Twitter

#Opinión: Prioridades presupuestales: ciencia not found

Fuente: La Orquesta

Fuente: La Orquesta

Columna de opinión de Alejandro Tello publicada originalmente en La Orquesta

Tomo prestado la expresión clásica del teatro «mucha mierda», que significa desear suerte antes de la puesta en escena, para titular mi colaboración con La Orquesta sobre asuntos sociopolíticos. Pero he de aclarar que en esta columna, que se publicará cada quince días, la expresión tendrá dos significados: por un lado, el de protesta a causa de las críticas que se formularán, ya que en México y en el mundo hay mucha mierda por doquier; por otro lado, en el mismo sentido que en el teatro, el de desear buena suerte hacia aquellas personas o situaciones que se ven desfavorecidas dado el primer significado planteado.

Entrando en el tema que me motiva a escribir esta entrega, hay que remontarse a noviembre del año pasado cuando en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) de 2017 se redujo la partida destinada al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) en un 23% respecto al presupuesto al 2016. Entonces, dada esta reducción bastante sensible, se afectaría en gran medida el fomento al desarrollo de la ciencia y tecnología en el país que se realiza a través de diferentes programas como el apoyo económico para cursar estudios de posgrado (especialidad, maestría y doctorado), el Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC), el Sistema Nacional de Investigadores (SNI), fondos financieros de estimulo a la ciencia y tecnología en las empresas, desarrollo y mantenimiento de Centros y Grupos de Investigación, entre otros.

Después de toda la mierda por la reducción del presupuesto a Conacyt para 2017, había algo que se podía rescatar de tan lamentable situación: desde la Dirección general se tomó la decisión de no reducir los montos destinados a dos de los programas, el de becas para posgrado y el del SNI. Si bien no iba a aumentar, lo cual sería ideal, no se iba a reducir el apoyo hacia estos.

Pero cual es la sorpresa que desde hace varias semanas, en diferentes partes del país se ha levantado la voz dado que en muchas instituciones se han negado las becas a las personas aceptadas en programas de posgrado pertenecientes al PNPC. Instituciones de educación superior como la Universidad Veracruzana, la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco (UAM X), la Universidad de Guadalajara, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Universidad Autónoma de Sinaloa, entre otras, se enfrentan a esta situación y en diferentes medios de comunicación se ha denunciado el rechazo al otorgamiento de becas.

Estudiantes de la UNAM y la UAM X ya se han manifestado en contra de ello en las oficinas de Conacyt, también hubo una conferencia de prensa en la UAM Xochimilco en donde algunxs coordinadorxs de posgrados de dicha casa de estudios, en conjunto con alumxs, alertaron sobre la gravedad de tales afecciones para el desarrollo de la ciencia en el país.

Por otra parte, el Director de Becas de Conacyt, Pablo Rojo, durante una charla con estudiantes de posgrado trató de explicar las medidas tomadas por Conacyt. Sin embargo, lo que hizo fue decir una serie de inconsistencias respecto al tema, lo cual agrava la situación al dejar entrever la falta de organización en el órgano rector de la ciencia en México. Según dijo, lo que tanto deseaba en su «cartita a Santa Clos» era tener más recursos para becas de posgrado, pero dado la reducción en el presupuesto 2017, mencionó que tuvo que expresar en los términos más claro posibles la distribución de tal, por lo que se estableció que las becas que se destinarían en los diferentes programas de posgrado este 2017 serían las mismas que se solicitaron y aceptaron en el mismo periodo durante el 2016. De aquí se deriva el reclamo específico de los programas que tienen convocatoria bienal, que al no haber solicitado becas durante 2016, se quedan sin las asignación de becas para el inicio del año en curso.

Pablo Rojo dijo que la solución a ello (pensada fuera de la normatividad correspondiente) fue ponerse en contacto con las diferentes universidades con programas de posgrado inscritos en Conacyt para que se buscase una «compensación interna» y que aquellos programas que este año necesitaran menos becas (por haber solicitado más el año pasado), las “cedieran” (cabe recalcar que esto de una manera informal) a otros programas que las necesitasen dado lo establecido para este año de las becas que se otorguen serán las mismas otorgadas el año pasado, y al no haber solicitado el año pasado no tuvieran derecho a la asignación en este año.

Se le cuestionó a Pablo Rojo el por qué no se le otorga una beca a cada estudiante que sea aceptadx, y regresando al reglamento de Conacyt (en un claro tránsito de su discurso entre lo formal y lo informal) éste mencionó con cierta exasperación que si se fijan en el reglamento la asignación de becas está en función exclusiva del presupuesto existente y que puede haber casos que se queden sin el apoyo. Y digo, esto es comprensible, el recurso económico resulta ser siempre limitado, pero lo que me parece contradictorio y lamentable es que un funcionario de Conacyt apele a lo señalado por la normatividad y realice acciones que salen de ésta para paliar la desorganización que se vive en el organismo rector de la ciencia y tecnología en México.

Habrá personas que opinen que quienes aspiran o tienen una beca Conacyt mejor se pongan a trabajar en lugar de “ser mantenidxs del gobierno”. Yo mismo soy becario actualmente, y quiero ser enfático en que quienes entran a los posgrados pertenecientes al PNPC lo hacen luego de un proceso de selección bastante riguroso; los mismos programas de posgrado son evaluados constantemente para seguir recibiendo los beneficios correspondientes. No son simples ocurrencias. Además, el monto económico de una beca a penas si alcanza para mantener las necesidades básicas, ya que Conacyt solicita dedicación exclusiva. Por ello se llama beca de manutención. Por supuesto que hablo desde mi trinchera y no es una Casa Blanca; ni tampoco se me conceden los bonos que se autorizan a sí mismxs lxs diputadxs en todo el país.

El desarrollo de la ciencia y tecnología en México, y en general de la educación, pasa por una situación alarmante producto de decisiones políticas. Habría que detenernos un poco y pensar en lo que importa más para el futuro del país.

@alejandrotello


Nos vemos en las redes: Facebook y Twitter

Profesor, no soy una asesina. Profesora, no soy una histérica

Texto por Beatriz Elena Lobo*

La lucha feminista lleva décadas en movimiento. Se han tenido grandes avances, como el voto para la mujer, poder divorciarnos, tener una cuenta de banco, tener propiedad privada, estudiar, trabajar en puestos públicos y de elección, y muchos más. Sin embargo, la lucha no ha terminado y hay quiénes no lo pueden ver.

Ya muchas veces nos han nombrado feminazis, porque creen que la lucha terminó, pero si eres mujer seguro te has sentido acosada en las calles, o temes por tu seguridad al caminar por la noche, también te han hecho sentir menos cuando toman la opinión de un hombre sobre la tuya, o cuando no te dieron ese ascenso porque eres madre. Si vamos un poco más allá, sabes que las legislaciones sobre tu cuerpo son propuestas, dialogadas y aceptadas o rechazadas principalmente por hombres y que lo productos necesarios para la mujer como tampones y toallas femeninas llevan un impuesto de producto de lujo.

Si eres hombre, lo más seguro es que no te hayas dado cuenta de esto, porque no te ves afectado y no te das cuenta que tienes derechos que las mujeres no. Probablemente tampoco se te ha erizado la piel cuando lees del nuevo feminicidio en tu ciudad, y más tarde el de la ciudad vecina, y tiemblas porque sabes que cada día asesinan con alto grado de violencia a casi 4 mujeres en el país.
Sí, tenemos muchos derechos gracias a la lucha feminista de mujeres que vivieron hace 100 años, pero falta mucho más por lograr, y aun así hay quienes siguen desestimando nuestra lucha. Personas, principalmente mal informadas y sin ganas de entender la problemática del país, y del mundo.

Por ejemplo, un profesor en mi maestría dijo que la cuarta ola del feminismo correspondía a las feminazis. Lo desmentí frente al grupo, asegurándoles que ese término nació por hombres quienes tratan de desacreditar la lucha de las mujeres. Cambió de tema para minutos más tarde pedir mi aportación, antes refiriéndose a mí, frente a todo el grupo, como feminazi. No pude contestarle, porque su posición de poder como profesor me intimidó, pero debí recordarle que los nazis realizaron el exterminio judío más grande de la historia, de homosexuales y gitanos, de rebeldes contra su causa como los comunistas y socialistas. Los nazis experimentaron en humanos, los cansaron hasta matarlos, se burlaron, engañaron, los deshumanizaron. Profesor, el holocausto nazi fue una persecución y asesinato sistemático, el intento de exterminio de una raza entera donde más de 6 millones de judíos perdieron la vida.

Y ahora, le pregunto profesor, ¿cuál es el holocausto feminazi? ¿acaso son hombres planchando sus camisas, o lavando trastes? ¿o serán hombres orillados por la opinión pública a respetar a las mujeres? ¿tal vez son hombres controlando sus impulsos sexuales para respetar a sus iguales? Hasta donde recuerdo, profesor, ninguna feminazi ha hecho ni jabones ni lámparas de los penes cortados en los campos de concentración, ¿no será que confunde los términos profe?

Y le recuerdo profesor, que está hablando ante un grupo de alumnos, que lo admiran y lo siguen, y esos comentarios solo incrementan los criterios pobres y argumentos que recurren a insultos para poder dar un punto de vista. Dice ser experto en tendencias, entonces, estúdielas. El feminismo es la tendencia, el feminazismo es la contrapostura de los hombres asustados ante el empoderamiento de la mujer.

Debo confesar que me sentí humillada cuando se refirió a mí como feminazi, pero más humillante debe ser abusar de una posición de poder para dirigirse a una alumna.

Y aquí quiero apuntar algo muy importante, la posición como líder de opinión que tienen los profesores. Yo como profesora de preparatoria trato con cuidado algunos temas, porque aunque hay alumnos que comparten mi forma de pensar, hay otros que están totalmente en contra, por ejemplo del aborto. Hay que tener cuidado con lo que se dice en un aula de clase, porque los estudiantes tendemos a creer lo que dice el profesor, y muchos repiten patrones del siglo pasado, sin informarse ni educarse.

Con un segundo ejemplo les platicaré de una de mis ex profesoras favoritas. Clases dinámicas, interesantes, excelentes actividades de aprendizaje, hasta el lamentable día en que nos pidió que describiéramos a las mujeres y a los hombres. Para ella, las mujeres somos dramáticas, celosas, obsesivas, enojonas e histéricas. Los hombres tienen un pensamiento más lógico y menos enredado, son limpios y ordenados, no son celosos.

Le recuerdo profesora, que los seres humanos somos tan complejos que es imposible categorizarlos de esa forma por el simple hecho de ser mujer u hombre. Y le recuerdo también que ante usted tiene un grupo de futuros publicistas y mercadólogos, quienes venderán productos y servicios basándose en estereotipos arcaicos por su “excelente” aportación.

De ser grandes profesores han caído varios peldaños, ya no están en ese altar de profesores que inspiran, comparten conocimiento, guían. Han caído varios pisos por no comprender que están en un mundo cambiante, donde seguimos viviendo muchas desigualdades, donde ya no cabe opinar delante de un salón de clase sin tener fundamentos, donde los insultos no tienen cabida, donde los hombres y mujeres debemos tener las mismas oportunidades, derechos y respeto ante los demás, y donde las alumnas no nos vamos a callar.

La lucha feminista es actual, y combatimos en las calles, en el transporte público y hasta en los salones de clase. Nuestras armas son el conocimiento del tema, de las legislaciones y de los sucesos mundiales, las teclas de la computadora, las pancartas e insignias.  Nuestros enemigos no son los hombres, que eso quede bien claro. Los enemigos vendrían siendo las tradiciones y costumbres machistas, sexistas y misóginas, la forma de pensar de algunos hombres y mujeres que se quedaron muchos años o hasta siglos atrás. No, no queremos exterminar a NADIE, sólo exterminar pensamientos, ideas y tradiciones. Y no, profesor, no me va a callar.

puc3b1o-morado-simbolo

Fuente: Cocupo

*Texto publicado originalmente en Brieffy; reproducido aquí con autorización expresa de la autora, a quien agradecemos ampliamente.


Sigan nuestras redes online. Estamos en Facebook y Twitter.

Del plagio o porqué nos debe importar el caso de Haku

dsc_6549

ACTUALIZACIÓN El post de facebook donde se demandaba el plagio fue eliminado. Hasta el momento desconocemos la causa pero es seguro que sea por cuestiones legales. Agrego screenshots de la misma.

El día de ayer (12 de octubre) se empezó a cocinar un tema que en cierta forma impactó en las redes sociales (a.k.a. chisme en facebook y tuíter), específicamente en la comunidad de videojuegos y en la de diseñadores e ilustradores. Un tema bastante serio y que deja entrever un problema del que poco se habla, poco se sabe y muchas veces poco importa, al menos en nuestra comunidad mexicana: el plagio de trabajo.

La famosa y guapa Mariana Villanueva alias Haku, ilustradora que últimamente empezó a tener cierta relevancia en México por sus trabajos para Microsoft y la saga de Gears of War, así como para el festival metalero Knotfest -organizado por la banda de nü metal, Slipknot-, presentó lo que sería la portada de la edición especial para México del videojuego Gears of War 4 para la consola Xbox One, próximo a salir. No puedo negar que Haku es una ilustradora con buena técnica, pero personalmente no es de mi agrado lo que hace, seguramente por cuestiones de gustos pero también por la forma en que vende su imagen personal y no sus trabajos, que por ellos debería ser considerada talentosa y no por su cara bonita (si no fuera alguien tan atractiva ¿tendría su trabajo el mismo alcance?). Como sea no me enfocaré a eso (aunque ya los predispuse je).

haku1

Pues bien, hasta aquí todo normal. Después de mucho tiempo de conferencias, firmas de autógrafos, eventos de promoción para el juego, etc., nadie podría haber esperado que la ilustración resultaría ser un plagio de un trabajo realizado por el ilustrador español Martin de Diego en 2012.

contra2_copia_by_almanegra-d5xwgon

Sí, un plagio en toda la extensión de la palabra. Ilustraré el punto con el significado según el diccionario de la RAE seguido de un par de imágenes comparativas que pueden encontrar en ésta publicación* (la que originó el mame).

1. tr. Copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias.

mario-s-nevado-gears-of-war-xbox-haku-plagio-facebook

comparativaopacidadmariana-villanueva-haku-plagio-gears-of-war-4-8

 

Mi intención no es generar más alboroto alrededor de la disputa que solo pueden resolver los implicados. De hecho el problema es grave por las partes involucradas. Microsoft lanzó un pequeño comunicado dejando clara su posición y es de esperar que el final no pintará bien para la ilustradora ya que seguramente hay un contrato de por medio. Pero el punto no es ese, mi intención es tratar de resaltar el problema de fondo. Sí, el plagio es un problema serio y afecta a muchísimas personas, sobre todo si tu modo de vida tiene que ver con la creatividad (en teoría, casi todos), pero esto va un poco más allá.

toh-4-620x

¿Alguien dijo ‘copia’?

Hay leyes que a los creativos nos ayudan a proteger nuestro trabajo. Ya que no hay nada más importante para alguien del rubro el poder tener la seguridad de que su modo de vida (ese que nos da de comer) está protegido por ley, es puntual conocer ésta al menos desde una noción básica. Por eso los países cuentan con institutos para esta tarea, y en el caso de México tenemos al INDAUTOR. En su página web cuentan con una sección de preguntas frecuentes que nos dice qué sí se puede proteger, qué no se puede proteger, así como explicaciones específicas de los términos, pero para el caso citaré un punto básico e importante que todos deberíamos conocer:

El derecho de autor es el reconocimiento que hace el Estado a favor de todo creador de obras literarias y artísticas previstas en el artículo 13 de esta Ley, en virtud del cual otorga su protección para que el autor goce de prerrogativas y privilegios exclusivos de carácter personal y patrimonial. Los primeros integran el llamado derecho moral y los segundos, el patrimonial.

Creo es claro, uno como creador tiene derechos ante la ley sobre su obra. Pero a pesar de estas leyes (EDIT: Agrego al Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial que es similar pero en lo industrial (duh!) y patentes) y que los mismos particulares te pueden proteger (como DeviantArt o las licencias gratuitas de Creative Commons) parece que no es suficiente. Tampoco el problema es nuevo y Haku no es la primera ni la última persona que lo hará ¿Pero entonces qué está pasando? ¿Por qué sigue siendo un problema si supuestamente estamos protegidos por ley?. Tal vez la respuesta, o parte de ella, muchos ya la conocemos, y es porque permitimos que suceda. No sólo es el plagio en sí (sigue siendo una práctica común, la cosa es que no te cachen) si no la posición que tomamos frente a ello, porque ¡ah! cómo somos capaces de dejar pasar casos como éste, y otros mucho más importantes, sólo porque creemos ingenuamente que no es un tema de relevancia e importancia, o peor, que no afecta a nadie. Pero sí afecta, y mucho.

billfingertradingcard-eclipse1992front

Bill Finger, co-creador de Batman, aunque por décadas no se le reconoció su aporte al personaje. Fue hasta septiembre de 2015 que se le otorgó el crédito. De no ser por él, Batman sería un güero con camisa roja y antifaz de El Zorro.

Primeramente, no estoy hablando de influencias para poder realizar con base en ellas nuevos trabajos y obras creativas (recomiendo este documental sobre el copyright para ahondar más en el tema), estoy hablando de apropiarte de algo que no es tuyo y hacerlo pasar por propio. Al hacer esto no solo se está teniendo poca ética profesional, se está lucrando con el trabajo de alguien más para un beneficio personal sin siquiera darle crédito justo al autor original y, en este caso particular, se genera una profesión basada en el robo (de ideas ajenas). Las grandes corporaciones lo han hecho desde hace décadas (solo hay que ver las grandes industrias del entretenimiento) pero hoy en día, con la democratización de los medios, es más fácil que cualquier persona siga el círculo vicioso.

Después de que salieran los trapos al sol del caso en cuestión las reacciones no tardaron en llegar, y como se esperaba muchísima gente está más que indignada. Muchos fans se sintieron timados, y no es para menos. Cualquiera pensaría que todos estarían del mismo lado pero no. Personas comenzaron a justificar y defender lo indefendible, usando argumentos tan pobres que ni siquiera se mantenían en pie para cuando ibas a la mitad de su lectura. Ella misma trató de defender su ilustración con unas palabras que solo los ingenuos podrían creer. Cosas como “Claro que me inspiré en su arte (…) admiro a muchos otros artistas en los cuales me inspiro también” se podían leer. Seguidores de hueso colorado también dejaban claro que no les importaba mucho, solo dejando entrever su ignorancia alrededor del tema: “es una reinterpretación…”, “sólo son influencias…”, “plagio no significa eso…”, “no es importante”. Deus, se supone que eres profesional. Debes tener las facultades intelectuales para poder resolver necesidades o problemas de tus clientes, y precisamente la falta de esto en su trabajo es que vuelve jodidamente muy importante que haya robado una idea de alguien más (que viéndonos quisquillosos tampoco es que el original sea muy original, pero no es un plagio o robo descarado).

capture

KHÉ

El bluf del que hacemos internet no es nuevo, pero no por eso debemos ignorarlo, al fin y al cabo todo esto habla de nosotros como individuos y sociedad. No literalmente, tampoco creo que hay que juzgar la calidad humana de las personas por comentarios desatinados que pueden hacer en las redes (yendo al extremo, han salido comentarios misóginos y machistas contra Haku, así como comentarios de odio contra los indignados por lo acontecido), pero nuestras ideologías se cuelan entre tanto palabrerío y opinadero.

Esto lo podemos proyectar a nuestro día a día. Yo mismo lo veo en el lado laboral y el de la escuela, y no podría dejar de contar las muchas veces que me he encontrado con casos similares. Proyectos, trabajos, exposiciones, conferencias** y un montón de cosas más que no tienen ningún tipo de proceso de desarrollo detrás. Contenido genérico y actitudes mediocres muchas veces se retroalimentan en la aula o en la oficina o en la casa misma. No hay experiencia y/o no se busca generarla, solo conocimiento simple y llano. No siempre, por supuesto, pero pasa y mucho. Seguramente saben de qué hablo. Muchas veces no se busca mejorar y desarrollar el talento propio, solo reproducir lo que ya está en lugar de buscar soluciones nuevas.

Como sea, pienso fervientemente que debemos dejar de enaltecer figuras aspiracionales y fantasiosas de lo que quisiéramos ser, tener o hacer, así como dejar de repetir todo esto que sabemos de sobra no nos hará crecer ni en lo personal, ni en lo profesional. Darnos cuenta que de seguir con éstas absurdas costumbres, en el proceso nosotros mismos nos vamos a estar jodiendo poniendo el pie, aunque sea un poquito.

Para concluir y no salirme por la tangente, solo un recordatorio una moraleja: PROTEGE tu trabajo porque nadie lo hará por ti, y NO robes el de los demás, solo conseguirás que no puedas desarrollar el tuyo propio.


 

*La publicación que demanda el plagio es de Mario S. Nevado, amigo del ilustrador plagiado (según sus palabras).

**Haku dio una conferencia en UAM-Azcapotzalco hace unos meses. No tiene nada que ver pero lol.

Deshabitar el mundo (y hacinarlo en «El Rascacielos»)

Texto de Alejandro Tello, co creador de Blanks, publicado originalmente en Cine qua non. El autor agradece ampliamente la invitación a escribir esta colaboración.

 

Fuente: internet

Fuente: internet

El fin del mundo es asociado comúnmente con la destrucción del planeta Tierra, o en su defecto, la aniquilación de la civilización humana (como si fuéramos lo único y más importante en el universo). Al no haber ocurrido hasta este momento algún suceso que produzca de tajo alguno de esos escenarios, en las películas suele narrarse el fin como algo a futuro (en el corto, mediano o largo plazo, pero al final, en un momento futuro). 

En High-Rise (2015), dirigida por Ben Wheatley y con un guion escrito por Amy Jump basado en la novela homónima de J. G. Ballard, podemos observar un fin del mundo a través de la metáfora de un rascacielos multifuncional en donde ocurren situaciones que ya hemos vivido desde hace algunos decenios a la fecha. Algunos ejemplos son la escasez de recursos, la marcada jerarquización de las clases sociales, la toma de decisiones por unos pocos, el abandono del espacio público. En general, muchas atribuciones al capitalismo puro. «Un futuro que ya ha tenido lugar», como dice el doctor Laing (Tom Hiddleston), protagonista del filme. 

Y es que la historia transcurre al interior de un rascacielos destinado a casa habitación de una gran cantidad de gente, entre familias diversas, personas solteras, profesionistas y demás. Aunque no se limita sólo a ser vivienda, sino que ofrece otras instalaciones de todo tipo para que las personas que habitan la torre no tengan motivos para salir de ella, ya que en diversos pisos hay supermercados, gimnasios, piscinas y demás áreas que tienen la finalidad de cubrir las necesidades de diferente índole de las y los residentes. Sólo algunas contadas personas salen a trabajar fuera de la torre, como el doctor Laing, que pareciera es psiquiatra y trabaja en un hospital-escuela de la ciudad. 

La distribución de los y las habitantes del rascacielos es en función de las clases sociales a las que pertenecen: en los niveles inferiores se instalan las personas con un poder adquisitivo más limitado que quienes habitan los niveles superiores, que tienen más dinero, más poder y ciertos privilegios particulares, y que en muchas ocasiones determinan el destino de quienes habitan en los niveles inferiores. En el nivel más alto vive el arquitecto Anthony Royal (Jeremy Irons), quien diseñó la torre (como parte de un conjunto de cinco rascacielos que simularían una mano al final de la construcción) y que hasta un punto de la historia es el único que toma las decisiones sobre lo que pasa en el edificio. 

Fuente: internet

Fuente: internet

Dos, de las antes mencionadas, son en particular las causas de la destrucción de esta sociedad del rascacielos: la escasez de recursos y el abandono del espacio público. En cuando a la primera, no bien se ha instalado el doctor Laing en su nuevo departamento, comienzan a hacerse visibles (¿antes no lo eran?) fallas en el suministro de energía eléctrica, mientras en los pisos superiores se celebran fiestas llenas indiferencia a las carencias que hay en los pisos inferiores. Con los cortes en la energía eléctrica se suscitan reclamos y enfrentamientos que no sólo sitúan en polos opuestos a quienes viven arriba y quienes viven abajo, sino que la situación se convierte en una gran pelea entre cualquiera que vea a alguien más: los supermercados son saqueados, hay golpizas hasta por una lata de pintura, la gente invade otros departamentos… hasta la violación a mujeres se hace presente. Sin duda, la escasez de los recursos es causa de la barbarie, pero se acentúa específicamente por la inadecuada distribución de los recursos existentes. Al final, en el capitalismo siempre habrá personas de primera clase y las demás. 

La segunda razón de la debacle es el abandono del espacio público al colocar en el hacinamiento a las personas, creando así una sicosis colectiva. Fuera de la torre no se observa actividad humana alguna. No hay nadie caminando, ni carros en movimiento. Las pocos planos generales del rascacielos completo muestran el resto de la ciudad completamente ausente de vida. Únicamente en el estacionamiento del edificio es donde se observan personas, aunque sólo en los momentos de paso rumbo a su automóvil y después de eso desaparecen. Llama la atención que, cuando ya reina la violencia, un policía visita el rascacielos pero el arquitecto Royal le impide el paso y niega que haya una situación que atender. Este policía y la secretaria del doctor Laing son las únicas personas externas al rascacielos que aparecen a cuadro. 

¿Son la escasez de recursos y el abandono del espacio público el fin del mundo? Del mundo como lo conoces, al menos, sí. Una causante principal de las guerras y la consiguiente destrucción que traen ha sido la obtención de recursos, como petróleo o agua. Además, se destinan otros para el desarrollo mismo de la guerra que bien podrían ser utilizados con fines más humanitarios, como vivienda o comida. A final de cuentas, en el capitalismo cada centavo que tiene alguien en su cartera es un centavo que alguien más debe.

Así también, desde hace siglos se ha reconocido al espacio público como un elemento vital de la sociedad en la cual se colocan de frente todo tipo de personas, sentimientos, hechos, ideas; y esto se da en diferentes niveles: lo político, lo cultural, lo social, etcétera. Basta con observar las protestas sociales, los mítines, los conciertos en plazas públicas, la reta de fútbol en el parque de la colonia, los mercados, y diversas manifestaciones más que han tenido realce en los últimos años como el caminar la ciudad o la apropiación de las calles por medios de transporte no motores. 

Fuente: internet

Fuente: internet

No es que estas situaciones sean algo que se presente de único episodio y provoquen la hecatombe, sino que minan la poca estabilidad que tienen los cimientos de la civilización con un modelo económico que, lejos de solucionar los problemas que nos aquejan como sociedad, fomentan la destrucción de la otredad. Cualquier situación que atente en contra de estos aspectos señalados, conlleva a un posible fin del mundo. 

Royal menciona que concibió el edificio para ser un crisol de cambio. Sin embargo, es evidente cómo fracasa el intento de proveer y con ello controlar a quienes habitan el rascacielos. Hacia el final, ni los colaboradores de Royal le son fieles a él, sino que expresan su lealtad con el rascacielos mismo: pareciera que las mismas personas han desaparecido. Por ello no es tan conveniente tratar de colonizar el cielo en el intento de olvidar la situación abajo, en las calles, como pretendía Royal. Aunque toda inversión a futuro tendrá sus riesgos, y más al enfrentarte a un fin del mundo. 

«El sistema de libre empresa es necesario, pero no es una condición suficiente. Hay solamente un sistema económico en el mundo y ese es el capitalismo. La diferencia radica en si el capital está en manos del Estado o si la mayor parte del él está en manos de personas fuera del control del Estado. Donde hay un estado capitalista jamás habrá libertad política». – Margaret Thatcher


High-Rise | El Rascacielos [título en español]
2015 | 199 minutos | Inglés | Reino Unido
Dirección: Ben Wheatley
Guión: Amy Jump [basado en High Rise de J. G. Ballard]
Producción: Jeremy Thomas
Casas productoras: Recorded Picture Company, Film4, British Film Institute, HanWay Films, Northern Ireland Screen, Ingenious Media
Reparto: Tom Hiddleston, Jeremy Irons, Sienna Miller, Luke Evans, Elisabeth Moss
Fotografía: Laurie Rose
Música: Clint Mansell
Edición: Amy Jump y Ben Wheatley


Sigue nuestras redes online: Facebook // Twitter